domingo, 21 de agosto de 2011

Endiucación

Curiosamente, las definiciones de educación o de educar de la Real Academia Española me parecen incompletas o demasiado técnicas, como mucho. ( Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc. )


Siempre he pensado en la educación como un proceso complejísimo, que no se puede encasillar en los ejercicios matemáticos o lingüísticos, de memoria o de comprensión que realizamos formalmente en los distintos grados de esta (la llamada educación “formal”). Mucho menos me parece que se limite a la época de “la juventud”. Creo que la educación se extiende por el largo de la vida y a través de toda ella, siendo finalmente la vida misma.


Me gusta pensar en educación como : “Proceso que tiene por objeto el máximo desarrollo espiritual, intelectual, moral y físico de cada individuo.” Tal vez me falte técnica, pero creo que es mas completo.


Actualmente en Chile se vive un proceso Revolucionario por cambiar las estructuras de la educación formal. Educación como derecho fundamental, por ende no susceptible de alienación ni de apropiación. Educación como base para el desarrollo de una sociedad. En cualquier caso, alejar al concepto de educación lo más posible de aquél de Bien de Consumo (Que en estas concepciones económicas, al menos en mi opinión... sería un Bien de Producción.)


Ahora, mucho se habla de una educación de calidad. Esto tiene que ver con las soluciones que tanto ejecutivo como estudiantes ofrecen: el financiamiento y la administración. Sin embargo, ambas partes, (los reformistas del gobierno que buscan mejorar el modelo impuesto y los estudiantes revolucionarios que pretenden cambiar en 180° el sistema educacional) olvidan una estructura indispensable al momento de hablar de educación: la pedagogía.


Antes de entrar de lleno en el tema, cabe recordar la diferencia entre reforma y revolución. Reforma: Aquello que se propone, proyecta o ejecuta como innovación o mejora en algo.

Revolución: Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.


En otros términos, una reforma es un cambio, sustancial o no, que pretende mejorar un modelo, una institución; mientras que la revolución es el cambio en la estructura misma, ya no se trata de aumentar o disminuir variables, sino cambiar las constantes.


La pedagogía, la forma como se imparte la educación en Chile, es claramente parte de la estructura y responsable tan directa como el financiamiento de la buena o mala calidad de esta.


Einstein respondió a Edison cuando este le preguntó cuál era la velocidad del sonido:

No lo sé, procuro no cargar mi memoria con datos que puedo encontrar en cualquier manual, ya que el gran valor de la educación no consiste en atiborrarse de datos, sino en preparar al cerebro a pensar por su propia cuenta y así llegar a conocer algo que no figure en los libros.


Ahí está el primer paradigma de la educación chilena, el dato, la memoria, el “¿Se lo sabe o no señor?”. Es cierto que la memoria tiene una gran cabida en la educación; las tablas de multiplicar, los conceptos, pero en Chile, todo es de memoria. Nadie aprende biología viendo la lógica con que la naturaleza organizó los organismos, nadie aprende historia buscando la conciencia del presente en base al pasado: aprendemos los funcionamientos de memoria, aprendemos las fechas de los sucesos y los personajes de estos.


No comprendo como podemos pensar tanto en la calidad sin darnos cuena de lo atroz de la forma de impartir educación en el país. Un modelo retrógrado nos convierte en una sociedad retrógrada. Todos vimos en historia las revueltas liberales, los frentes populares, la caída del bloque socialista... y la proporción entre quienes internalizaron estas lecciones sacando sus propias conclusiones para el presente y el futuro con aquellos que aprendieron las fechas para luego olvidarlas ¿Ha de ser 1:4?


Nos encontramos con la preocupante realidad de que la Prueba de Selección Universitaria es un exámen de selección múltiple: un absurdo. Lo peor de esto, es la cadena que conlleva.


El cuento corto es este: las familias escogen colegios para sus hijos para que reciban educación; educación dirigida por los programas de estudio formulados por el Estado (pero respetando la libertad de cátedra). El niño que entra a la educación primaria estudia en este paradigma con un sistema de medición en 4° y 8° básico: el SIMCE.


El SIMCE, una prueba de selección múltiple es fácilmente preparable por los distintos colegios, siendo fácil obtener buenos resultados y para las escuelas públicas y particulares subvencionadas el consiguiente aumento del aporte económico que recibe.


Así, vemos que los resultados del SIMCE no se condicen con otros exámenes de calidad... como podría serlo la misma PSU... Resultado: El Sistema de Medición de la Calidad de la Enseñanza demuestra qué colegio se preocupó más de preparar a sus alumnos para ésa prueba en particular. Clara ilustración son los resultados del Lycée Charles de Gaulle en este exámen... generalmente mediocres en comparación a sus resultados en la PSU, o en los sistemas de medición franceses (Brevet); recuerdo cuando hicimos el SIMCE... 15 minutos pintando circulitos y después a la casa de un amigo a jugar Play...


Siguiendo con la triste cadena, después de esta inútil herramienta de medición: entramos a la educación secundaria. Aparte de también existir un SIMCE para éste nivel de instrucción, aquí el objetivo primordial es mayor: entrar a la universidad.


Quién entra a la universidad es quién “aprueba” el exámen de admisión: en la experiencia chilena, una prueba de selección múltiple en las diversas áreas del conocimiento. Es aquí, cuando la cita de Einstein cobra relevancia. Si el objetivo de la educación secundaria es preparar al adolescente para la instrucción terciaria, quiere decir que es una preparación para aquél exámen ya mencionado... … … !!! !!! !!!


El paradigma de la educación chilena es una prueba de selección múltiple: en matemática el razonamiento lógico pierde relevancia y no hay intermedios, o alcanzas el resultado, o no lo alcanzas; en lenguaje tienes que conocer los nombres de los estilos literarios, en qué períodos se desenvolvieron y para los análisis de texto, recordar las respuestas que hiciste en los ensayos; en historia (lo más grave para mi gusto) no emites juicios de valor, no hay cómo demostrar que internalizaste el mensaje de nuestros antepasados y sacaste tus propias conclusiones: la historia no está creando pensamiento, conciencia, crítica, está enseñando fechas nombres y lugares para que cuando te pregunten... sepas contestar precisa y rápidamente (cuando juegues The Trivium).


El resultado final no puede ser más paupérrimo: toda la educación primaria y secundaria se reducen a una prueba de selección múltiple. La educación chilena no se basa en el pensamiento, la deducción, la crítica, la creatividad... sino en incorporar datos que puedes encontrar en cualquier manual.


Un modelo que a mi me parece ejemplar es el francés. En lenguaje: expresión oral Y escrita, junto con conocimiento por supuesto y comprensión. En historia: unas cuántas fechas, preguntas de desarrollo y nuestro amado bilan (explica qué significó a tus ojos la situación descrita...). Matemáticas... bueno a hacer brillar tu razonamiento lógico que al achunte no podrás... Un sistema de medición exhaustivo cambia todo el paradigma, la estructura en la forma de educar y por ende, la estructura misma de la sociedad.


Por supuesto, para realizar el cambio de una cultura “selección múltiple” a una multicultural se requiere una inversión enorme, implementación, capacitación de los profesores, cómo realizar las pruebas, replanteamiento completo de los programas de estudio... Pero bueno, para eso se pide que se aumente la inversión en educación, porque no sacamos nada ampliando el acceso... si ese acceso es a una prueba de selección múltiple.


Punto aparte merece el poco interés que le da nuestra sociedad a la educación física y espiritual (arte en sus diversas expresiones)... Pero ese es tema para otro día, yo ya me cabrié.

jueves, 16 de junio de 2011

PRIVATIZACIÓN YA


Algo que no hago hace tiempo, es hablar de contingencia. En parte por modorra, en parte por indiferencia, en parte por falta de convicción de mis propias ideas (Lo digo porque estoy redactando como el hoyo). En el último tiempo ha cambiado mucho y llega el momento de hablar, de conversar, de debatir y denunciar. Me motiva la siguiente frase: " jajaja quieren que el gobierno elimine la PSU, que el pase escolar sea gratis, que la educación sea gratis, que la universidad sea gratis........ NO QUIEREN TAMBIÉN QUE LES BUSQUEN TRABAJO, LES COMPREN SU CASA, LES DEN COMIDA Y LES HAGAN LOS HIJOS (Y)"
Amigos, con cariño para todos, el siguiente escrito.

La aludida oración me provocó algo extraño... recuerdos de un tiempo en que no he vivido nunca, en un lugar que no existe, donde hay algo que parece haber desaparecido: justicia. Pero vamos por partes.

Los hombres se organizan en sociedad, porque la vida individual supone no una competencia, sino el salvajismo, cada uno con el temor de la muerte violenta (Hobbes) propia y de sus seres queridos. El hombre es un ser social y político que se reúne con un fin: una vida mejor. Así, todos hemos aprovechado el desarrollo tecnológico, artístico y económico que la estructura Republicana y la globalización nos han felizmente otorgado.

En poco tiempo, nos encontramos con situaciones que la sociedad, organizada como ya dije, desea resolver: la pobreza, la ignorancia, la violencia. Este repudio colectivo a situaciones de injusticia es lo que nos lleva a intentar, por diversos medios solucionar problemas ajenos, porque vivimos en sociedad, porque somos una gran nación que quiere ver la injusticia superada.
Nadie, y lo aseguro con propiedad, NADIE quiere ver que en su país hay un 40% de cesantía y un 80% de pobreza, nadie ve con buenos ojos cajas de cartón habitadas por gente ni a un hombre que habla
mal, escribe mal y no sabe pensar.

¿Queremos educación para todos? Sí, porque la educación es el máximo enemigo de la ignorancia y de la injusticia. ¿Queremos viviendas dignas en nuestro país? Sí, porque un país con c
ondiciones precarias es un país perdido que nunca llegará al desarrollo, porque el país somos todos y la pobreza no es una guerra de los pobres, es una guerra de todos.

Ahora, no estoy hablando del Estado de Bienestar en que tan férreamente creo, no, estoy hablando de pretensiones universales de cada modelo político y económico: quien no persiga un país digno, cree que no vive en una sociedad y se desliga de su responsabilidad social como miembro de la misma. El socialismo propone que el estado solucione estos problemas, el liberalismo que la competencia conseguirá corregirlos: la vía que se siga, es una verdad absoluta que se quieren combatir estas situaciones, porque la injusticia es contraria al hombre, como la dignidad le es inherente.

A lo nuestro. En el último
tiempo, las universidades del Consejo de Rectores se han movilizado agrupadas bajo el alero de la CONFECH para intentar una reforma de fondo al sistema de educación chilena con un petitorio no por todos conocido. Esto ha causado, dentro de las mismas universidades un caluroso debate entre facciones que apoyan las movilizaciones de la CONFECH y facciones que no.

Lo interesante, las facciones en contra se han informado, han investigado y no afirman estar contra las movilizaciones, sino contra el petitorio. ¿La razón? Están en contra de las medidas que se quieren adoptar en esta materia, sin embargo, no están exentos de ideas, y no niegan el mal estado de nuestra educación.

Una de las críticas más interesantes, es a la exclusión de las Universidades Privadas (fuera del CRUCH en realidad, recordar que la UdeC, la PUC, entre otras son privadas), puesto que con esto se excluye también los Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica que reúnen a la mayor cantidad de estudiantes de bajos recursos, sin despreciar la cantidad de estos en Universidades Privadas que tampoco deja de ser significativa. Fuera de que yo estoy de acuerdo con esta crítica a las movilizaciones, hay algo que no deja de impactar: ambas facciones están sólo en las universidades del CRUCH.

Llegamos al grano. La oración que me inspira la veo en perfiles de gente de universidade
s privadas... Nada de raro dirían algunos... DE LO MÁS IMPACTANTE DIGO YO. ¿Acaso la gente de Universidades Privadas no se endeuda aún más que los del CRUCH? ¿A ellos se les dan instancias como el claustro que felizmente celebramos en la facultad de Derecho de la UdeC? ¿Qué pasa? Peor aún, la gente que critica las movilizaciones de estas universidades ¿Dónde está?¿Hay un Movimiento Gremial en la Universidad del Desarrollo? Para, para ¿Ustedes están felices con los aranceles que pagan?¿De verdad?

Amigos míos, enemigos de otros, vivimos todos en el mismo país. La educación es problema de todos y abstraerse de la crisis no es una opción. Quiero ver dirigentes de los CFT/IP en la prensa hablando del asunto, que nos exijan que se termine la exclusión. Quiero ver a los jóvenes conscientes, de cualquier bando, de estas universidades, interesadas, debatiendo, marchando, alegando contra las marchas... No publicando frases en facebook que apuntan a que "esos locos son barsas", no sin organización.

La exclusión es porque los que van a las marchas, los que luchan, los que debaten, los que contra-marchan, contra-luchan, contra-debaten, son los alumnos de las Ues del CRUCH. Sin justificar, es un fin egoísta, pero al final, si salimos nosotros, alegamos nuestras causas, y si algunos van en contra de ustedes MANIFIESTEN SU DESCONTENTO, únanse, creen una nueva facción, háganse sentir, exijan Centros de Alumnos, muéstrennos que la sociedad no es tema para el MGLEX y el CED de la Udec, sino que también para el MGUDD y el Coletivo de Estudiantes de la USS.

Debates interesantísimos se dan en la Universidad de Concepción, en la Chile, la PUC... Quiero que en la UDD, USS, Inacap, DuocUC también se dé. Que dejen de ser masas muertas, porque ni el ministro, ni nosotros, ni los Movimientos Gremiales del CRUCH van a conseguir por ustedes lo que no pidan.
Salgan de su caparazón, terminen su pasividad, su inactividad, revienten burbujas y creen mundos. Estudiantes todos, la educación es medio para el desarrollo: no seas indiferente ante ella.

Y bueno, me despido con mi postura: A LA CALLE LOS MIRONES NO SE HAGAN LOS WEONES.